(Información obtenida del blog de la Universidad de Leonardo da Vincci. Para más información pincha aquí)
Años 10.
La moda del siglo XX comienza en el año 1900 con la llamada silueta S, debido al corsé que empujaba los pechos hacia arriba, estrechaba la cintura y sus faldas ajustadas a la cadera y las ensanchaba en forma de campana al llegar al suelo. En el mundo laboral empiezan a incorporarse los trajes sastre y el corte con influencia masculina para las mujeres. Los vestidos seguían siendo largos, cubrían los zapatos, las plumas y los encajes hacían furor; destacaron los grandes sombreros, con infinidad de adornos y ornamentos. La moda prácticamente solo fue seguida por las clases altas y medias.
Las faldas de día se acortan hasta los tobillos, dejando a la vista los zapatos.
Los años 20, están principalmente influenciados por los cambios sociales, la liberación de la mujer y la rebelión marcada por el fin de la Guerra; la diversión, la vida nocturna, la extravagancia y la sofisticación, hasta la Gran Depresión, el crack de 1929.
La sencillez de los vestidos de día, está orientado hacia una funcionalidad para el trabajo, con cortes rectos y tejidos resistentes como el punto.
Para contrarrestarlo, la noche se convierte en un absoluto espectáculo de lujo y expresión; vestidos brillantes con lentejuelas y bordados, pieles, flecos y plumas de marabú.
Una sofisticación exagerada, cargada de complementos como las boas, capas, tocados, redecillas, y algunos masculinos como el bastón, el monóculo y las largas boquillas, en una época en que aquellas mujeres rebeldes llamadas flappers, gustaban de fumar en público.
La mujer de los años 20, es una mujer moderna, que disfruta de su emancipación y quiere demostrarlo visualmente mediante su apariencia, que adopta connotaciones masculinas.
Por primera vez se usa en mujeres el pelo corto, al estilo garcone, por debajo de las orejas, con flequillo y patillas; un peinado muy popular es el wavy bob, formado con ondas al agua.
Se hace muy habitual el uso de turbantes, bandas, boinas y sombreros, especialmente el cloché.
El look se complementaba con un intenso maquillaje pronunciando ojos y boca, y suntuosas joyas y grandes broches de estilo art decó; Impresionantes collares de perlas y gargantillas reposaban sobre los escotes de vestidos de finos tirantes.
El lujo y la sofisticación fueron símbolos de esta época dorada, los felices años 20, terminando con el hundimiento del mundo financiero de 1929.
Editado por Teacher Juani







